negotiation training johan wennermark

La Felicidad

Aspectos importantes sobre la felicidad

A lo largo de nuestra vida experimentamos una gran variedad de emociones y sentimientos. Sin negar la existencia del resto, la felicidad es una base importante para una vida más plena. Reconocer las emociones sin juzgarlas, nos permite atravesarlas sin quedarnos en la angustia.

¿Qué es?

La felicidad es un estado de ánimo positivo y optimista.

Muchos nos preguntamos cuál es el significado de la vida, sin embargo, la mayoría de los niños más o menos hasta los 8 años, saben que la vida consiste únicamente en jugar y disfrutar.

Mantener esa actitud ante la vida nos enseña cosas valiosas a la hora de enfrentar el día a día. Es como si el mundo fuera un escenario y nosotros estuviésemos dentro de un juego para divertirnos.

¿Existe realmente?

Sí, existe en nuestro estado más natural. Es parte de nuestro ser y es una emoción elevada que sentimos cuando hay seguridad y libertad interior.

¿Cómo se consigue?

Una de las fuentes de nuestra felicidad es el aprendizaje y sentir que estoy progresando, también es clave ser consciente de los logros.

Si no reconoces el logro y no acabas de disfrutarlo, es como si no hubieras tenido ese logro. Una vida llena de sabiduría da una vida llena de celebraciones. No esperes el reconocimiento de los demás, valórate a ti mismo.

Nuestra forma de pensar influye en nuestro bienestar. La perspectiva que mantenemos ante las cosas y la forma en la que elegimos interpretar los sucesos que vivimos, determina hasta un 93 % nuestro nivel de felicidad.

Háblate con cariño. La conversación que mantienes contigo mismo en el día a día, indica si has hecho de tu mente tu mejor amigo.

Es un deber beneficioso hacerse cada día afirmaciones que eleven el ánimo y la sensación de seguridad interior. Si están basadas en verdades espirituales, mejor: ¡Eres único! ¡Eres una gran persona!

Disfruta de actividades lúdicas como bailar, cantar u otras formas de diversión. Te llevarán más allá de la seriedad del mundo adulto y te liberarás de preocupaciones. Al jugar como un niño, el objetivo sólo consiste en disfrutar.

Es clave tener metas y trabajar para alcanzarlas. Existe una correlación directa entre la satisfacción de la persona y su ocupación en conseguir alcanzar los retos que se propone.

Si te das cuenta de que posees algo que es importante, compártelo. Te hará sentir bien poder ofrecer a otra persona algo que te es útil. Es cuestión de dar sin expectativas. El que da, se siente feliz por que se vuelve consciente de la riqueza que posee y hace algo útil de ella.

¿Puedes cambiar el pasado? Deja de aferrarte a él y trabaja en el presente para tener el futuro deseado.

Si quieres elevar tu estado de ánimo rápidamente, puede ser útil tener a mano unas canciones felices que te motiven. Éstas son mis favoritas:

Here I am (Brian Adams) - Reincarnated souls (Bob Marley) - Maitre Gims

Sentirte como si ya formaras parte de algo más grande te da perspectiva, te inspira a compartir e influye en tu entorno de un modo positivo. Cambia tu estado de ánimo y dinamiza tu rutina.

Siendo feliz, disfrutas de las cosas y aprecias a las personas. Eso hace que tu vida sea más placentera y tenga un sentido. Incluso las adversidades se tornan oportunidades de crecimiento.

¡Ya te has vuelto experto en ver lo positivo en ti y en los demás, ¡Enhorabuena!

¿Cómo mantenerla?

Rodéate de gente positiva, demostrativa, que no tengan miedo a expresar sus sentimientos. Hará más fructíferas tus relaciones interpersonales. Recuerda que el cariño y afecto son una necesidad básica en el ser humano.

Confía en tu capacidad para resolver las situaciones que la vida te presenta. Tienes los recursos y las herramientas para poder hacerlo; es cuestión de prepararse.

Para mantener tu felicidad, es útil reforzar una intención de no ser impresionado por la negatividad ni absorberla.

Imagina que estás en el supermercado y oyes una conversación en la que se critica a una persona que está ausente. Aunque no tengas nada que ver con la conversación, requiere que hagas un esfuerzo extra para que no te influya la onda expansiva proveniente de la actitud de la persona que juzga a otra. Lo que quiero decir, es que no es bueno juzgar a nadie, ni poner énfasis en mantener tu propia actitud positiva intacta.

Es difícil ser feliz con mala salud. Hay quienes lo logran abstrayéndose de la identificación con la enfermedad o el cuerpo, pero eso requiere su entrenamiento y preparación. Hay por tanto, varios aspectos de la salud mental, física y emocional que se deben tener en cuenta. Si los descuidas, baja el umbral natural de la felicidad.

Las largas caminatas además de ser muy sanas para el cuerpo, también aclaran nuestros pensamientos y aportan satisfacción a varios niveles.

Confía en los demás. Puedes hacerlo cuando confías en tu propia capacidad resolutiva y sabes gestionar las emociones que te provocan las personas. Al confiar en los demás, podemos crecer a nivel humano y hacernos mejores personas. Recuerda: Si desconfías de los demás, los demás desconfiarán de ti.

Descubre lo mejor en los demás y por ende en ti mismo. Rescatar lo bueno de los demás, remarca las virtudes que ves en ellos. Nadie quiere identificarse con sus debilidades.

Satisfacer tus propias necesidades te aporta bienestar, ya sea por tus propios medios o solicitando la ayuda de los demás. Sé sincero y directo a la hora de decir lo que necesitas.

Reta deliberadamente los prejuicios que te influyen, ya sean los tuyos o los de tu entorno.

Si sabes que algo no te aportará felicidad, concédete el permiso de decir ¡no!

La felicidad es una virtud y experiencia natural, a la vez que es parte, del “yo auténtico”, que se desprende a partir de la seguridad interior. ¡A mayor seguridad interior, mayor felicidad!

Cuanta más preocupación alimentamos para garantizar la seguridad externa, menos seguros nos sentimos. Si no tienes seguridad interior quedas expuesto a ser afectado por todo lo que sucede. La persona que atesora más de lo que necesita, siente inseguridad y riesgo de pérdida en la misma medida que acapara.

¿Es necesario ser infeliz para ser feliz?

Experimentamos la vida a través de los cinco sentidos: el gusto, la vista, el olfato, el oído y el tacto.

Recomiendo disfrutar cada uno de los sentidos en su justa medida. Por ejemplo, sí disfrutamos de la comida, el exceso de la misma, destruye nuestra salud y hace que el alma (la persona) proyecte sus necesidades únicamente en el elemento gustativo.

Hay artículos sobre la felicidad que hablan de que hay que vivir al máximo los contínuos “subidones” que te proporcionan los estímulos externos. Discrepo de esta afirmación, ya que a través de la saturación de la maquinaria de los sentidos, anulamos la felicidad intrínseca que todos tenemos a nivel espiritual.

Te recomiendo que veas el siguiente vídeo: "Cómo salir de la depresión"